¿PUEDO TRABAJAR MI DESARROLLO PERSONAL POR MI CUENTA?

Creo que a esta pregunta, cualquiera de las personas que han confiado en nosotros para su crecimiento y desarrollo personal responderían algo así como : “NO SÉ, ¿PUEDES?”

… Y creo que quien se la hiciera, mas o menos pensaría que quizá es una elección y claro que puede pero que no le han entendido… A partir de ahí las preguntas pueden ser varias; ¿a qué se refiere esta pregunta en realidad?:

  • ¿Quizá a si es efectivo?

  • ¿Quizá a si se producen cambios “reales”?

  • ¿Quizá a si va a saber ver más allá de lo que ya ve?

  • ¿Quizá a si va a querer ver más que ver?

  • ….

El concepto de desarrollo personal, que en nuestro caso canalizamos a través de la Inteligencia Emocional, el coaching y la PNL fundamentalmente (a parte de las colaboraciones  y apoyos que disfrutamos y proponemos, como terapias de shiatsu, reflexología y dietética), puede entenderse como un proceso natural que se produce tanto de forma voluntaria como no, si bien, cuando hacemos uso del término, le integramos de forma automática y quizá subconsciente el objetivo de conseguir algo que intuitivamente puede ser obtener mayor felicidad (o menor sufrimiento con la vida), y posiblemente incluso bajo la idea de una mayor integración entre nuestro ser interior y nuestro entorno… ¿Puedes entonces orientar tu desarrollo hacia esos objetivos sin integrarte en un grupo o cooperar con un facilitador?… NO SÉ ¿PUEDES?

La cuestión no parece tanto si puedes hacerlo o no, sino cuales son las posibles ventajas e inconvenientes que presenta y por eso, te exponemos a continuación un pequeño cuadro con algunas visiones que quizá te apoyen:

 

 

CON FACILITADOR EN GRUPO A TU RITMO
RELACIÓN TIEMPO/RESULTADOS Trabajarás directamente con tus áreas de mejor más relevantes y sobre objetivos de tu interés personal. El facilitador además estará al 100% contigo y te apoyará a centrar y encauzar objetivos concretos. En este espacio es donde más variabilidad hay puesto que si pones más de tu parte que simplemente ir al grupo y te marcas objetivos, el ritmo de crecimiento puede variar e incrementarse de forma exponencial. Sin un objetivo específico de cambio, en la búsqueda de una mejora general en tu satisfacción vital, puede llegar a ser incluso más efectivo que el trabajo con facilitador. Cuando empezamos a trabajar por nuestra cuenta, a menudo, la fase de conocimiento general aumenta rápidamente sin embargo, el autodescubrimiento y autoconocimiento se vuelve complicado y aún más lo hace la autoaceptación e integración del cambio por lo que suele requerir de mucho tiempo de maduración y estructuración para que se produzcan cambios efectivos.
RIESGO DE ABANDONO La elección de trabajo a dos (tú y el facilitador) suele preceder de una cierta urgencia en trabajar algún aspecto concreto y cierta exigencia en resultados (a veces consejos, que no damos) que no tienen por qué darse tan rápido, lo que puede provocar el abandono. La expectativa previa puede convertirse en un problema si lo que buscas son soluciones y no crecimiento (las soluciones te llegarán con tu crecimiento). Por otra parte, en ocasiones surgen autodescubrimientos que te pueden requerir de un replanteamiento y reestructuración, que precise un tiempo de asimilación e incluso quizá el propio replanteamiento de voluntades y prioridades. (en los grupos, aunque esto pueda ocurrir, la autopresión por el objetivo se desvanece y se suele vivir como un espacio de apoyo emocional). Una combinación de lo que llamaré “libertad de movimientos”, variación de contenidos, aprendizaje continuo y todas las ventajas de la sociabilidad vertida en los grupos facilita que el interés se mantenga alto mientras la implicación o el avance personal puede ir variando sin que suponga un inconveniente o mayor presión. En esta modalidad, el requerimiento de implicación y automotivación es especialmente alto, especialmente si lo que se pretende es realmente un crecimiento personal y no una acumulación de conocimientos justificativos.
INVERSIÓN ECONÓMICA Cada sesión tiene un coste que ya suele ser mayor a cualquier libro y a las cuotas de grupo. Además debes contar con que al menos tendrás dos sesiones al mes. Te resultarán algo más caros que un gimnasio pero podrás disponer de varias horas de trabajo específico y orientado por el coste aproximado de una sesión particular. Además de que tú decides, los libros suelen dar para tiempo, especialmente si los quieres trabajar en ti, y no son tan caros (incluso puede que ni los tengas que comprar si acudes a bibliotecas públicas).
RIESGO DE NO AVANZAR Siempre que no abandones (punto observado anteriormente), tu facilitador va a facilitarte (valga la redundancia) enormemente el reto y la superación centrado exclusivamente en ti. Disminuido enormemente el riesgo de caer en círculos viciosos y justificaciones pero sin tener una orientación específica, el desarrollo está en función principalmente de tu habilidad para encajar otras visiones y el cambio, además de apoyarlo con tu implicación efectiva en tu vida fuera del grupo. Con frecuencia, el trabajo de autodesarrollo se transforma en poco tiempo en un círculo de refuerzo y autocomplacencia que dificulta el desarrollo. Se produce a veces también lo que podemos llamar “el descubrimiento de la enfermedad” y se utiliza en el juego de “el/la cojito/a” en lugar de impulsar el crecimiento y la superación.
VARIACIÓN Y AMPLITUD DE RANGOS DE VISIÓN Si bien los facilitadores estamos entrenados para procurar la amplitud de tus planteamientos y que salgas de “la caja”, somos también personas con nuestras limitaciones. Estamos también presentes en las sesiones de grupo y las otras personas participantes ayudan a poner espejos y dificultan la aparición de bucles de razonamiento o tubos de visión. No sólo tendrás la oportunidad de aprovechar los recursos y visión del facilitador sino que las aportaciones de experiencias e inquietudes de otras personas en el grupo, enriquecen las aportaciones y las posibilidades de autodescubrimiento. Además, en los grupos pueden crearse sinergias y apoyos más allá de las sesiones en sí mismas. Vídeos, películas, libros, amigos, etc. Todo son soportes que tienes disponibles en cualquier modalidad sin ambargo, trabajando en soledad sólo tendrás un filtro, unas gafas, un “idioma”, el tuyo.
FLEXIBILIDAD DE HORARIOS Si bien el trabajo personal acompañado de facilitador requiere de periodicidad y ciertos horarios, ante imprevistos suele ser posible modificar fechas y horarios de alguna sesión Los grupos implican a varias personas por lo que se establecen horarios bien definidos y normalmente con poca o ninguna posibilidad de cambio. ¿Hace falta explicarlo? Tú decides cuando y tiene el máximo de flexibilidad si bien.

Espero que este pequeño encuadre te sirva para hacerte una idea inicial de cual crees que es tu mejor opción.

Si tienes cualquier duda, inquietud o sugerencia, no dudes en dejarnos un comentario y te la comentaremos o quizá incluso te dediquemos una entrada completa.

Muchas gracias por tu tiempo y dedicación.

Un abrazo!

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